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Fecha: 13/04/2008
Categoría: Regional

Desde los arrozales hasta las colinas del bajo Monferrato - 13 de abril de 2008

Consultar de vez en cuando la página web del MG Car Club d'Italia también nos resulta útil a los suizos.

Por casualidad nos enteramos de que Silvio Alberelli iba a organizar una excursión en MG por Piamonte.
La decisión de unirme fue inmediata.
Así que el sábado por la mañana nos incorporamos a la autopista en Lugano bajo un aguacero que no auguraba nada bueno.
Con la ayuda de la tecnología, abandonamos la autopista en Vercelli y nos dirigimos hacia Crescentino, donde nos reunimos en la granja Greppi.
Mientras lo buscábamos, de repente nos topamos con un MG negro de antes de la guerra con matrícula suiza y dos caras muy familiares: Sonia y Urs.

Tras visitar el pequeño museo personal de herramientas agrícolas de la familia Greppi, partimos hacia las colinas en dirección a Cossombrato, donde otros participantes con sus MG nos esperaban en la bodega Tenuta Rila'.

Para cenar, Silvio había elegido el famoso Balin en Livorno Ferrarsi, donde degustamos los platos típicos de la zona.
Al día siguiente fuimos todos al castillo de San Genuario, restaurado por Sonia y Urs.
Durante el breve desayuno tuvimos la oportunidad de conocer a nuevos participantes de la reunión.
Cuando nos pusimos en marcha, nos dimos cuenta de la considerable cantidad de MG (y no solo)
Dada la sed de nuestro MG, después de la parada habitual en la gasolinera, nos encontramos persiguiendo al numeroso grupo al que no tuvimos problemas para localizar en las colinas cercanas.
La siguiente parada fue el Castillo de Cortanze, donde nos esperaba un espléndido aperitivo y la cálida bienvenida del anfitrión.
El almuerzo tuvo lugar en un magnífico salón, cubierto por bóvedas de crucería con arcos de ladrillo.
El menú ofrecía especialidades piamontesas de temporada acompañadas de vinos locales.
Después del almuerzo, los participantes, que aún tenían un largo camino por recorrer para regresar a sus hogares, se despidieron.
Nosotros también, a nuestro pesar, decidimos abandonar la buena compañía y emprender el viaje de regreso, siguiendo las indicaciones de Urs para evitar las autopistas.
Tras perdernos cerca de Borgomanero en medio del habitual aguacero, decidimos retomar la autopista en dirección a Suiza.

Fue una salida muy agradable, con poca formalidad, y sin duda no será la última a la que asistiremos como invitados de fuera de la UE. El final se animó con los comentarios de algunos miembros:
"La vista del castillo por la noche, bajo la tenue luz de las estrellas y las farolas, era como un vuelo en caída libre hacia una realidad de otra época. Volver a verlo a la luz clara de la mañana, con todos los MG alineados a ambos lados de la entrada, era como entrar en un teatro con el telón abierto, en un escenario visible solo en nuestras fantasías románticas de soñadores modernos." P. Paolo Parma
Piero Fontana, en el encuentro del domingo, al cruzar la puerta del Castillo de San Genuario, dijo:
"¡Qué guay!"

Gracias a todos los que trabajaron tan duro para que el evento fuera un éxito, pero especialmente a Silvio, quien una vez más hizo posible que visitáramos Piamonte de esta manera tan singular.
Gian Luca Casella - Club de Automóviles MG de Suiza
¡Qué largo camino!
¡¡¡Tanto entusiasmo!!!

Porque la calidez y la amabilidad de los organizadores siempre superan cualquier obstáculo.
Solo hay una dificultad: describir todas las emociones en pocas líneas.
Gracias a Franca y Silvio, que nos guiaron a través de viñedos, verdes colinas y extensos arrozales.
Un reconocimiento especial a Sonia y Urs por su tenacidad y habilidad para hacer realidad un sueño.
¡Les agradecemos que también nos hayan hecho soñar un poco!
Beniamina y Fausto Parma